El Nacimiento

David falleció el 23 de Enero de 1991. Dejó un reloj, un recibo de pago de alquiler, su afiliación al seguro social, un tomo de gramática española, su traje gris, su sombrero negro, su maletín, y una nota con su último deseo de ser olvidado.

David murió el día que nací yo. Yo no tengo nombre, y nunca soy el mismo. Lo mío es embarazar la noche de ruido. Hermoso ruido.

Lo mío no es mío. Es que me arrastre el viento la canoa. Que los pasos imprevistos perviertan mi día. Que revienten las minas enterradas en los callejones esperando a que las activen los pies perdidos. Que la colisión de mundos al doblar la esquina cree mi cuestión.

Yo camino desterrado del mundo. Ese es mi acceso a la vida. La luz me dice que voy saltando de sombra en sombra.

San Pedro apuñálame en el pecho con tu llave y retuércela lento para que sienta todo el universo girar en mi corazón.

Anuncios

2 comentarios en “El Nacimiento

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s